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lunes, octubre 04, 2010

CREMA DE BROCOLI ECUATORIANA












Recientemente he estado en Ecuador, haciendo turismo. Y como una de las partes más interesantes del turismo es conocer la gastronomía local, pues comienzo a comentar cosas que me han llamado la atención.

En un restaurante en el que paramos a almorzar nos afrecieron una crema de brócoli. En la receta no había nada extraordinario ni sorprendente, cebolla, ajo, patata y brócoli, hasta ahí, todo normal. Lo que me sorprendió es que estaba servido con palomitas de maiz. Supongo que será debido a que al no ser el pais una zona donde se come pan, pues así sustituyen a los picatostes, típica guarnición entre nosotros de las cremas y sopas.

Una vez pasada la sorpresa, y de que nos explicasen el uso de las palomitas (las que nos sirvieron antes de saber su uso nos las comimos), debo decir que es una combinación graciosa, y que desde luego, volveré a poner en mi casa alguna vez

martes, diciembre 30, 2008

RISOTTO DE RADICCHIO Y GORGONZOLA



Este risotto, que como ya sabemos, es una forma tradicional de hacer el arroz en la zona norte de Italia, está hecho con radicchio, que también la encontramos en el mercado con el nombre de achicoria. Son verduras de hojas, de la familia de la achicoria, con un bonito color, muy atractivo, y que se consume en ensaladas de hojas variadas, por su original sabor amargo. Pero en este caso, después de cocinada, pierde completamente el amargor, por lo que no hay ningún problema




Radicchio ya cortado




Queso gorgonzola


Ingredientes:
Dos unidades de radicchio, aproximadamente unos 500 g
Tres chalotas
Un poco de aceite de oliva
200 g de queso gorgonzola
Arroz arborio, o en su sustitución, bomba.
150 ml de vino tinto
Caldo suave de pollo o de verduras.


Radicchio en la cazuela antes del pochado

Chalota y radicchio ya pochados

Añadido el arroz, aún sin nacarar

Arroz ya nacarado y con el vino añadido



La forma de hacer este plato es igual a los risottos hechos con anterioridad en este blog, que resumo de nuevo.


- Picar la chalota y ponerla a pochar con el aceite de oliva. No ha de tomar color.
- Añadir los radicchios picados y saltear conjuntamente con la chalota. Parecerá que hay una cantidad desmesurada de verdura, pero reduce muchísimo el volumen. Mover continuamente con la cuchara para que no se pegue.
- Añadir el arroz sobre la verdura pochada, sin cesar de mover hasta que tome un matiz nacarado.
- Añadir el vino. Continuar moviendo hasta que el arroz lo absorba.
- Añadir poco a poco caldo hirviente sin dejar nunca de mover hasta que cubra. Permitir que el arroz absorba el caldo. Reperir la operación tantas veces como haga falta. Es importante no dejar de mover el arroz, con el fin de qu desprenda su almidón.
- El tiempo aproximado de cocción del arroz es de 18 minutos. Pero eso no es así siempre, hay que controlarlo probándolo hasta que esté el dente, que será cuando el grano de arroz aún presente una mínima zona durita en el centro. En ese momento, retirar el arroz del fuego.
- Al instante, añadir el queso gorgonzola descortezado y cortado en taquitos, y mover fuerte con la cuchara, para que el queso funda y manteque el risotto.
- Servir inmediatamente.



Este plato queda de un precioso color rosado

lunes, diciembre 29, 2008

CREMA LIGERA DE SETAS


Esta es una crema ligera y muy adecuada en estas fiestas navideñas, tiene un toque elegante, y sin embargo, no es muy contundente, cosa que en estas fiestas de tantos extras gastronómicos también se agradece.

Uso para hacer esta crema un mix de varias setas que venden congelado en Makro, me gusta más que la crema desolo una variedad, pero eso es opinable. Y también uso unas setas siitaki secas, a la venta en cualquier supermercado chino de vuestro barrio.

Poner las siitaki a remojo al menos una hora antes de cocinar la crema. Lavarlas , quitarles el rabito, ya que es durísimo, y trocearlas un poco. Cubrirlas con agua.

En una sartén, poner un poco de aceite de oliva, calentarlo a fuego suave y añadir una cebolla morada picada y un par de dientes de ajos. Dorar con cuidado sin que se queme, añadir las setas descongeladas previamente y saltear todo el conjunto.

Mientras tanto, pelar y trocear un par de patatas medianas y un par de zanahorias hermosas. Añadirlas al sofrito, dar una vueltita y cubrir de agua. Añadir las siitakis remojadas con el agua del remojo. Salar al gusto y hervir unos 15 minutos a fuego suave.

Triturar y colar para obtener una crema fina. Corregir la sazón del plato y una vez fuera del fuego, añadir un yogur griego. Homogeneizar y servir con un poco de eneldo por encima y decorado con unas setitas fritas.

Espero que sea de vuestro gusto.





domingo, septiembre 28, 2008

CREMA DE ZANAHORIAS CON JENGIBRE Y LIMA


Una sopa-crema que admite servirse tanto fría como caliente. Pocas calorías y alto sabor, muy saciante y llenita de batacarotenos. Además, económica y fácil de hacer, creo que no es posible más con menos cosas.

He usado un kilo de zanahorias, dos cebollas medianas, cuatro dientes de ajo. dos tazas de caldo vegetal que tenía guardado,tres cucharadas de aceite de oliva, una cucharadita de jengibre en polvo y una lima, tanto la corteza rayada como el zumo, y un yogur griego

En una sartén prufunda poner a calentar el aceite y añadir la cebollas en rodajas y los ajos laminados, sin dejar de mover, pochar hasta que se ablanden, pero sin permitirles tomar color.
En este momento, añadir las zanahorias cortadas pequeñas, ya que para que la crema sea sabrosa vamos a freir bien las zanahorias, no partiremos de zanahorias crudas. Subimos el fuego bien fuerte y vamos moviendo sin parar para que evitar que se nos queme. Lo que queremos conseguir es un leve caramelizado de las zanahorias. Cuando lo hayamos conseguido pasamos el salteado a la cazuela donde tenemos el caldo. Añadimos la sal que se necesite y el jengibre molido, llevamos a ebullición y dejamos que se cueza lentamente. No tardará demasiado ya que la zanahoria está cortada pequeña y lleva un salteado.

Mientras tanto, rayamos la corteza de la lima, y guardamos su zumo.

Mezclamos el yogur griego con la mitad de la rayadura y lo reservamos.

Cuando termine la cocción añadimos el zumo de la lima y trituramos todo finamente.

Servimos a la temperatura que deseemos, y por encima ponemos una buena cucharada del yogur griego preparado anteriormente y un poco más de la reyadura reservada.

Espero que este plato tan sencillo sea de vuestro agrado.

Si hay adultos a los que les guste el ácido, se puede servir en la mesa un poco de zumo de lima o de limón.



viernes, agosto 15, 2008

PASTA TRICOLOR CON SALMÓN




Para este plato conviene usar un tipo de pasta de "fantasía" y de un tamaño grande, en concreto he usado una pasta tricolor, de una pasada promoción de Italia en el Lidl.




Esta preparación de pasta se puede tomar tanto fría como caliente, aunque creo que como está mejor es templada, pero eso es cuestión tanto de gusto como de temporada, así que queda al criterio del cocinero, como casi siempre.



En una sartén antiadherente, o en un wok, ya que se pretende dejar las verduras al dente, calentar un poco de aceite de oliva, y añadir una buena cantidad, mejor dicho, bastante cebolla morada, que es una variedad de cebolla que me encanta para platos cocinados durante mucho tiempo, insustituible en el bacalao a la vizcaina, pero que creo que para saltear se usa poco, y merece la pena, su sabor es delicioso y más suave que otras variedades de cebolla. Las cebollas han de estar cortadas o en rodajas o en gajos, pero no picadas, para que luego las encontremos en el plato. Ponerla con un poco de sal, para que suelte algo de agua, y mantener el salteado a fuego muy vivo, y sobre todo, sin abandonar el fuego ni un momento, ya que si se quema o se oscurece e incluso si se ablanda mucho, arruinamos el resultado. Saltear hasta que nos quede un poco tierna, que no se vea cruda, pero que ofrezca resistencia al diente levemente. Retiramos de la sartén y reservamos.



Cortamos en tiritas de medio centímetro de ancho unos pimientos verdes italianos, dulzones, pero si nos gusta el pimiento verde de asar estará igualmente bien, poonemos en la sartén donde hemos salteado la cebolla un poquito más de aceite y salteamos los pimientos verdes de la misma forma, hasta que nos queden al dente. Retiramos del fuego y reservamos.


Unos calabacines verdes, me gustan muy delgados y pequeños, así casi no tienen "tripa". Si los calabacines de los que disponemos ya están más grandes, abrirlos por la mitad, a lo largo, y quitarles las pipas. Cortarlo en trozos como de 2 x 1 x 1 cm, aproximadamente. Saltearlos en la sartén, a la que hemos añadito un poquito más de aceite, y a medio salteado, aproximadamente, añadir un par de cucharadas de salsa de soja. Les dará un sabor y un color especiales. Hay que tener en cuenta que la salsa de soja tiene mucha sal, así que hay que escatimar la sal en los demás ingredientes para que nos quede un plato correcto.


Ahora vamos a necesitar un buen trozo de lomo de salmón asado. Yo, generalmente, cuando aso salmón me gustar que sobre, y este resto es el que uso para esta pasta. En este caso, asé dos hermosos lomos de salmón bien rebozados con una generosa ración de mostaza a la antigua. Uno de ellos es el que he usado en esta receta. Pero si no hay lomo de salmón asado, podeis usar unos dados de salmón y saltearlos de la misma forma que los ingredientes vegetales, pero con cuidado en la cocción para que no nos excedamos y nos quede el pescado seco.


La pasta, previamente la habremos hervido en abundante agua con sal y un buen chorretón de aceite. Escurrida y a la temperatura en la que queramos servir nuestro plato. Emplatamos con la pasta en el fondo, las verduras encima y el salmón, en lo alto, pero también podeis optar por mezclarlo todo. Resultará rico de cualquier forma.


Espero que os guste, y un saludo para todos.









domingo, mayo 18, 2008

ALCACHOFAS ALMENDRADAS



Hoy toca un platito de mi verdura favorita, las alcachofas. Debo confesar que me gustan de todas las formas y maneras posibles, pero así, como las he preparado en la receta que escribo estás deliciosas.

Como siempre, es muy importante contar con ingredientes de calidad, las alcachofas de hoy son unas pequeñitas, de Tudela, buenísimas, tiernas y todo corazón.

Al ser tan pequeñas, las he limpiado para dejarlas enteras, con su rabito correspondiente. Esto se puede hacer si son realmente tiernas, por lo que además, en el interior no habrá pelusas. Pero si no es posible encontrar de este tipo, pues las abrimos en el centro y las "depilamos", no se pueden quedar esos pelillos, son muy desagradables.

Un truco que he aprendido, y uso siempre al limpiar estas verduras es ponerlas una vez cortadas en un bol que contenga agua fría y un par de ramitas de perejil, así no se nos negrean. Esto también es posible con limón, pero afecta al sabor de la verdura, y eso es algo que no me gusta nada. El truquito del perejil es muy bueno, y funciona de maravilla.

Una vez limpias, ponerlas en una cazuela con un poco de agua hirviendo, no mucha, ya que se nos diluye mucho el sabor. Tardarán en hacerse unos 12 - 15 minutos, dependiendo del gusto de cada cocinero. Se hacen prácticamente al vapor, ya que hay muy poca agua. Poner un poquito de sal, pero con cuidado, ya que luego el jamón le aportará mucha más.

Mientras tanto, doramos unos ajitos muy picaditos en una sartén con aceite de oliva. No perderlos de vista, ya que no tienen que dorarse mucho. Poner los taquitos de jamón para que se doren también un poco. Cuando comiencen a tomar color, añadir dos cucharadas soperas generosas de harina de almendras, dejar que se fría un poquito, y añadir casi toda el agua de la cocción de las alcachofas. Obviamente esta operación la hacemos con la verdura ya hecha.

Dejar que en la sartén la mezcla anterior nos haga unos glop - glop, y cuando comience a tomar un poco de cuerpo por las almendras, pasarlo a la cazuela de las alcachofas. Aqui, un hervorcito corto para mezclar los sabores, hacer la corrección de la sal y al plato sin demora, está para chuparse los deditos.

Buen apetito!!!!!!!!!







martes, marzo 11, 2008

VERDURAS SANAS... Y UN POCO MENOS...


Este es un plato sin ninguna complicación, sencillo, sabroso, fácil de hacer, en fin, una delicia.

Necesitamos unas zanahorias limpias y cortadas en daditos, guisantes, en este caso, como no es la temporada he usado una bolsa de guisantes congelados. He cocido los guisantes con unas hojitas de hierbabuena, me encantan así los guisantes, les aporta un saborcito delicioso. Las zanahorias las he cocido aparte.

Un par de cebollas hermosas, cortadas en aritos finos, salpimentadas y salteadas en aceite de oliva hasta que quedan transparentes y bastante reducidas.

Combinamos de forma bonitas los anteriores elementos en el plato, y tenemos un buenísimo entrante sano y delicioso.





Pero si podemos prescindir un poco de tanta comida saludable, aqui le he puesto dos buenos trocitos de morcilla patatera, una especialidad extremeña muy rica, ligeramente salteada, que nos llenará el plato de deliciosos sabores.

En ambos casos, delicioso.

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CORONA DE ZANAHORIA

CORONA DE ZANAHORIAS
Carrot Bundt Cake








Ingredientes:

3 tazas de harina

2 ½ tazas de azúcar

1 cucharada de levadura química

Un pellizco de sal

Una cucharada de canela molida

4 huevos grandes

1½ tazas de aceite vegetal

2 cucharaditas de extracto de vainilla (Mucho mejor una o dos vainas)

1 taza de compota de manzana

2 tazas de puré de zanahorias bien seco (*)

Una taza de nueces, tostadas y picadas

¾ de taza de uvas pasas

¼ de taza de cerezas secas

1/3 de taza de coco rallado

Azúcar glass para la decoración final.

Precalentar el horno a 180º. Preparar un molde de corona con mantequilla o aceite y harina. Reservar.

En un bol grande, mezclar muy bien la harina, el azúcar, la levadura la sal y la canela.En un segundo bol, mezclar los huevos, el aceite y la vainilla.

Añadir la mezcla del aceite sobre la mezcla de la harina y mezclar bien con una cuchara hasta que esté completamente homogenizado.Añadir y mezclar la compota de manzana.Añadir y mezclar el puré de zanahorias, las nueces, las uvas pasas, las cerezas secas y el coco.

Pasar al molde preparado y hornear durante una hora y 20 minutos.

Sacar del horno, dejar enfriar unos 10 minutos, y desmoldar sobre rejilla. Dejar que se enfríe completamente.

Está mejor de un día para otro, ya que los sabores maduran y se fijan mejor.






(*) Es muy importante que el puré de zanahorias esté bien seco. Eso lo conseguimos cocinando de forma habitual las zanahorias, haciéndolas pure, pasando este a una estameña, o en su defecto, un paño de cocina bien limpio y planchado, y escurriéndolo tanto como nos sea posible.

Para conseguir dos tazas de puré de zanahorias bien seco necesitaremos casi un kilo de zanahorias.

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Esta receta procede de un blog americano, del que siento no recordar su nombre. Eso hace que las medidas sean por volumen, no por peso, pero ya sabeis que una taza equivale a 250 ml. Y hacer la advertencia que las cantidades de la receta nos hace tres bizcochos de muy buen tamaño, por lo que creo que es una buena idea hacer la mitad, aunque si procedemos al horneado de la cantidad completa, y nos sale demasiado bizcocho para su consumo en un tiempo razonable, se puede congelar, ya que queda estupendamente

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domingo, febrero 17, 2008

CREMA DE LOMBARDA CON MANZANA


Otra forma de tomar esta verdura que nos ofrece el invierno, y que se puede consumir tanto caliente como fría.

Troceamos nuestra lombarda, y le quitamos los tallos más duros, y la ponemos en una cazuela con abundante agua caliente con sal, y si nos gusta, un poco de cominos, y hervimos hasta que la verdura esté cocida.

Escurrimos muy bien, con el fin de eliminar toda el agua de cocción, y pasamos a un recipiente adecuado para triturar la lombarda, que, como necesita líquido, le añadimos zumo de manzana en la cantidad precisa para obtener la textura que queramos, desde una crema bien espesa, a una clarita, queda a nuestro gusto. Corregimos de sal si es preciso, y debe quedar salado, aunque con un matiz dulce, el del zumo de manzana, pero es un plato salado.

Para servir, lo ponemos en un bol adecuado, añadimos un poco de smetana, una especie de nata agria de origen ruso, y si no disponemos de ella, pues nos servirá la "crema fraiche", o bien un yogur griego. Acompañamos de daditos de manzana. Y si nos gusta, por encima de la smetana podemos poner unos granitos de comino.

Si nos gusta, queda muy rico si al servir ponemos un poco de speck, ese jamón alemán muy ahumado. Pero si no lo encontramos, iré bien un poco de bacón ahumado bien pasado por la sartén, hasta que quede crujiente. Y todo lo anterior sustituible por un poquito de buen jamón frito hasta que quede crocante.

Espero que sea de vuestro gusto.






sábado, febrero 16, 2008

LIMPIEZA DE NEVERA








Pues eso, hay días en que hay que hacer una buena limpieza en la nevera, y nos encontramos cosas como:

Unos poquitos champiñones que conocieron mejores tiempos.
Un par de puerros que se extraviaron.
Dos cebolletas tristonas
Un par de zanahorias despistadas
Un pimiento verde de asar superchulo
Una fuente con pollo asado con romero, en la que hay una pechuga entera y las alas.
Una buena cantidad de salsa del pollo asado.
Un bote de una salsa china agridulce, con verduras.


Así que manitas a la obra...

Laminamos y cortamos en tiritas nuestras verduras, y acompañadas de un ajo picadito procedemos a saltearlas con un poco de aceite de oliva y una sartén antiadherente muy, muy caliente. Después añadimos el pollo cortado en trocitos pequeños, salteamos solo para que se caliente y le añadimos la salsa del pollo.

Por otra parte, he preparado arroz largo, ese que se hierve en la misma bolsa conde se escurre cuando ya está a punto. Me parece un sistema muy cómodo.

Y ya tenemos una comida de "limpieza", una fuente con nuestro salteado de pollo y verduras, acompañado del arroz blanco con la salsa agridulce.

Un Lambrusco fresquito remató la comida impovisada, ya que también estaba rondando por la nevera desde hace días, jejejeje...


Espero que os haya gustado.





lunes, febrero 11, 2008

ALUBIAS CON ALMEJAS




Esta receta es archiconocida por todo el mundo, o al menos, eso supongo yo, pero no por eso voy a dejar de escribirla, así que paso a explicar cómo hago yo unas alubitas con almejas.

Hay que usar en primer lugar una buena materia prima, en este caso tenía unas alubias compradas en El Corte Inglés, en una feria de alimentos de Andalucía, y son unas pequeñitas, ignoro de que variedad ya que las puse en un bote sin el paquete, y sin etiqueta, cosa mal hecha ya que dada mi mala cabeza… pues eso, que no sé la variedad, pero no es la arrocina, que esa la conozco bien. Lo importante es contar con una alubia blanca rica, mantecosa y que no sea pellejuda. Las ponemos a remojo toda la noche para tenerlas bien hidratadas.

En una cazuela ponemos un buen chorretón de aceite de oliva y ponemos a pochar, despacito, una cebolla finamente picada hasta que nos tome un poquito de color. Después, añadimos un par de tomatitos finamente rallados, sofreímos un poco, y añadimos las alubias bien lavadas del agua de remojo, una hojita de laurel, si es de nuestro gusto y algo menos de la cantidad de agua que vamos a necesitar para la cocción de la legumbre. Añadir el agua FRIA y llevar a ebullición. Bajar el fuego, dejar hervir unos minutos, y añadir otro poco de agua adicional, FRIA, para romper el hervor. Eso se llama “espantar” a las alubias, y sirve para que no se nos rompa la piel. Y los puristas dicen que hay que espantarles tres veces. En fin, yo lo he hecho una y a correr.

A fuego suave, suave, mantener el hervor con la cazuela tapada hasta que la legumbre esté en su punto.

En una marmita aparte, preparar unas almejas a la marinera. La cantidad y la calidad de estas serán las que nos podamos permitir es esta cuesta de Febrero, en mi caso, y para cuatro comensales, he preparado un kilito de unas almejas para la marinera muy buenas, pero de calibre irregular y la mitad, enanas. Cosas de las ofertas del C.I. A decir verdad, eran enanas pero tenían el bichito majo y gordito, así que son poco lucidas pero muy buenas.
Yo hago las almejas a la marinera triturando una buena cebolla morada y pochándola en una aceite de oliva sabroso. Cuando esté tomando color, poner unos ajitos picados bien finos, y no dejar de mover para que no se nos quemen y poner una cucharadita colmada de pimentón de la Vera, a mí me gusta picante. Añadir un buen vaso de vino blanco, incluso puede ser un Jerez fino, y llevar a ebullición bien fuerte hasta que nos pierda la mayoría del alcohol. Añadir las almejas, llevar nuevamente a ebullición, tapar y retirar del fuego. Las almejas se nos abrirán con el calor residual. Si hay alguna que no se abre, eliminarla.

En la cazuela mayor, juntar los contenidos de las dos cazuelas, las alubias bien hechas, y las almejas a la marinera. Corregir de sal. Llevar a ebullición unos pocos minutos para mezclar los sabores, poner una buena cucharada de perejil picadito, y a disfrutar.






miércoles, diciembre 19, 2007

CREMA OTOÑAL


Ya casi que se termina el otoño, pero a esta receta le pongo ese nombre ya que sus ingredientes son muy propios de esta temporada, y además, es un plato reconfortante tanto en los primeros fríos como cuando hace esos desapacibles días de lluvia y viento.

Bueno, para esto vamos a necesitar unas setas, mucho mejor si son silvestres, y de cualquier clase nos irán muy bien. Lo que si que hay que asegurar es que sean perfectamente comestibles, así que solo usar las que estemos 1000% de certeza de que son comestibles, no hay nada que nos compense de un envenenamiento de setas, hay que tener mucho ojito.

Bueno, ya tenemos nuestras setitas buenas y limpias, preparamos en una sartén un poquito de aceite con un ajo bien picadito y los freímos, sin que se nos queme, ya que eso nos arruinaría todo el guiso. Una vez el ajito dorado, salteamos las setas brevemente, sin permitir que se nos queden blandengues. Reservamos.

Por otra parte, pochamos en un poco de aceite de oliva unos puerros, tanto su parte blanca como la verde, que a mí me parece que le da muy buen sabor. Si nos gusta mucho la familia de las cebollas, pues pochar una cebolla e incluso una cebolleta. Retirar del aceite la verdura pochada y reservar. En ese mismo aceite, y con el fuego bien fuerte, saltear la calabaza cortada en dados, como de 1.5 cm de lado, cuidando de que no se quemen, pero nos interesa que se dore ya que ese “caramelo” que se forma le confiere un sabor muy especial a nuestra cremita. Seguramente habrá que saltear la calabaza en varias tandas, así que un poco de paciencia, pero no apartarse del fuego, que se puede quemar.

Una vez salteada la calabaza, pasar las verduras salteadas (No las setas) a una cazuela de tamaño adecuado, añadirle una patata cascada y el mejor caldo que tengamos por casa, eso sí, que sea de saborcito suave, un caldito de pollo y/o verduras nos irá de perlas, pero si no disponemos de él, pues agüita clara, que no pasa nada. Salpimentamos, y dejamos hervir hasta que todo esté cocido y blandito, momento que pasamos a triturar todo y que nos quede bien fino. Si lo consideráis necesario, pasarlo por el chino.

A este plato le va de maravilla y lo pide a gritos un poco de picante, lo que más me gusta es un poco de esos chiles tailandeses, que son casi venenosos, pero que si se le pone a la hora de servir esas pequeñitas rodajitas rojas por encima, resalta mucho más aún el toque dulce de la crema, y a las setas les va de rechupete, pero ese día en casa estaba el antipicantes de la familia, así que opté por el perejil, pero por favor, hacerlo con un puntito de picante, que realza mucho el plato.

Ahora, poneis la cantidad adecuada de la cremita en un bol/plato, y por encima, con cuidado, para que no se vaya al fondo, le poneis una cantidad hermosa de nuestro salteado de setas, y poneis el chile y/o el perejil.
Y a disfrutar de este plato simple pero rico y reconfortante

viernes, agosto 24, 2007

PASTA ORIENTAL


Este plato está basado tanto en algún ingrediente de uso muy común en la cocina oriental, como es la salsa de ostras y la leche de coco, como en ingredientes que no son muy comunes y conocidos en nuestra casa. Podemos decir que es un plato de fusión. Espero que os guste.

La ventaja que tiene es que para niños contiene también una buena cantidad de verduras, a las que suelen ser bastante reacios, y como contiene también carne y pasta podemos decir que con una fruta o una ensalada de acompañamiento constituye una comida completa y equilibrada, así que animaros y hacerlo, que es fácil, rápido y rico.

Ingredientes:
300 g de pasta, en este caso he usado “orecchiette plugiese”, que compré en Makro
2 calabacines pequeños
2 cebollas hermosas
Un trozo de jengibre fresco, en juliana fina
2 dientes de ajo, picaditos
1 pechuga de pollo hermosa, cortada en tiritas pequeñas
Una cucharada hermosa de jengibre en polvo
Un chile fresco (Opcional)
Pimienta recién molida
Tres cucharadas hermosas de salsa de ostras
Una lata de crema de coco

Preparamos los ingredientes, las cebollas cortadas en cuadritos no demasiado pequeños, los calabacines a los que hemos quitado bien las semillas en varitas de un tamaño semejante a la pasta, los ajos finamente picaditos, el chile en tiritas delgaditas, el jengibre en juliana fina.
Ponemos en una cazuela abundante agua con sal y procedemos a cocer la pasta. Escurrimos y reservamos.

En wok, o a falta de este en una sartén antiadherente, calentamos bien fuerte y ponemos una pequeña cantidad de aceite. Añadimos las cebollas, y movemos sin parar hasta que se ablanden un poco y queden transparentes, pero sin que lleguen a dorarse. Antes de retirar añadimos el ajo y el jengibre fresco, mezclamos bien con las cebollas y reservamos.

Procedemos a saltear el pollo al que hemos sazonado con una dosis generosa de pimienta. Cuando esté levemente dorado sacamos del wok y reservamos en la misma fuente que las cebollas.

En el wok bien caliente y al que ponemos si es necesario un poquito más de aceite salteamos los calabacines brevemente, que se hagan pero sin que se nos queden blandos, eso no nos interesa. Añadimos el chile picadito y cuando ya esté todo a nuestro gusto, añadimos la salsa de ostras y la crema de coco. Damos un hervor para que todo se homogeniza, añadimos las cebollas y el pollo reservado anteriormente, mezclamos bien y retiramos del fuego. En un recipiente de buen tamaño, mezclamos muy bien toda la preparación con la pasta y servimos.

Como la salsa de ostras es un poco salada, hay que ser prudente en la cantidad de esta que añadimos en total al plato. Para que no nos quede salado, y si pensamos que está soso, añadir la sal solamente al final.
En el wok, antes de añadir la pasta.

Plato presentado, listo para comer.

Nota: En los platos "salados" en los que usamos como ingrediente leche de coco les combina muy bien el picante, así que si en casa les gusta, hay que usar el chile con alegría.

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domingo, mayo 06, 2007

ESPINACAS FRUTALES

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Este plato de espinacas "frutales" debe su nombre al hecho de llevar frutos y frutas secos.
Las espinacas es una de las verduras por la que siento menos pasión, y por lo tanto, intento adornarla todo lo que puedo, y esta es una forma que las encuentro ricas, dulzonas, ya que la fruta seca y la cebolla le aportan cantidad de azúcar, y eso se nota, pero me gusta el contrasta con el ajo del salteado, y la cebolla muy picada tambien salteada.
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He partido de espinacas congeladas, hay que buscarlas de buena calidad, y que sobre todo, no tengan demasiados tallos duros, ya que eso nos desmerece el plato. Las he descongelado y escurrido tanto como me ha sido posible. Para escurrirlas a conciencia, yo las pongo en paqueñas cantidades en un trapo de cocina limpio, y lo retuerzo con fuerza. con lo que es asombrosa la cantidad de agua que sueltan.
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Una vez descongeladas y escurridas, en sartén antiadherente y con aceite de oliva paso a freir una cebolla muy picadita, que se ablande y se dore muy ligeramente. En este punto añadimos unos ajitos también bien picados, y los doramos. Acto seguido, añadimos las espinacas y procedemos a saltearlas, el fuego vivo y moviendo sin parar, para evitar que se queme nada. Reservamos.
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En otra sartén, ponemos aceite de oliva y cuando esté caliente, añadimos una buena cantidad de cebolla cortada en aros muy finos, pero hay que hacer bastante, ya que mengua mucho. Salteamos un momento, para aceitar la cebolla, salamos, bajamos el fuego y tapamos Así, la cebolla se ablanda y sobre todo, nos va a soltar cantidad de agua, que debemos evaporar. Mientras tanto, picamos los orejones de albaricoque, los de melocotón y los echamos a la sarten con las pasas. La fruta seca se hidratará con los líquidos de la cebolla. así que hay que cuidar que no se queme. Retirar la sartén del fuego.
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Picar los frutos secos que vayamos a añadir. Queda estupendo con piñones, pero como no tenía he puesto nueces. También está muy bien con avellanas.
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Para servir, poner la verdura en el fondo del plato, hacer un huequito para llenarlo con la preparación de cebolla y repartir por encima los frutos secos.
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¡¡¡ Ojala que os guste!!!!
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Aqui, las espinacas salteadas con la cebolla y el ajo

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Preparación de cebolla y frutas secas

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viernes, mayo 04, 2007

PAN DE CALABACIN Y PARMESANO







Este pan pertenece a la familia de los panes saborizados. Y lo está con queso, he usado parmesano, ya que para lograr un sabor potente se necesita una cantidad de queso no muy grande, ya que es de pronunciado sabor. Es importante que el queso sea recién rallado.
La única dificultad de este pan con relación a otros que he hecho es el cálculo de la cantidad de agua, y el problema radica en que el calabacín, en su composición, es mayoritariamente agua, y que en el amasado y horneado la cede a la harina, por lo tanto, la masa ha de ser seca, por que luego la hortaliza dará su agua y quedará con la cantidad suficiente. Como indico en la receta comenzar por 3 o 4 cucharadas de agua, e ir añadiéndola poco a poco, para no pasarse.
También hay que tener en cuenta la cantidad de sal. El queso parmesano es bastante salado, y hay que cuidar la cantidad que añadimos, para que el pan no resulte salado. Creo que lo mejor es ir probando la masa, hasta que esté en el punto justo a nuestro gusto. Y también le he puesto un poquito de pimienta negra, pero eso lo dejo a vuestro criterio.
Y como queda de una forma graciosa, yo lo he hecho así para las fiestas de chicos, cuando hacen meriendas y cosas así, les encanta. Y también queda muy bien para servirlo en comidas informales, tipo barbacoas, o bufés... Espero que os guste.



PAN DE PARMESANO Y CALABACÍN
(Receta sacada de “La Enciclopedia Mundial del Queso”, de Juliet Harbutt)

Ingredientes:
500 g de calabacín, ya limpio, sin pipas, pero con la piel.
675 g de harina de fuerza. 2 sobres de levadura de panadero seca.
75 g de queso parmesano, recién rallado
2 cucharadas soperas de aceite de oliva.
Leche, para glasear.
Semillas de sésamo, para adornar los panes
Sal y pimienta negra molida.

PARA UN PAN

1. Rallar el calabacín. Ponerlo en un colador salar y dejar escurrir 20 minutos. Lavar bien, escurrir y secar muy bien con papel de cocina.

2. En un recipiente grande, mezclar la harina con la levadura, el parmesano, y ½ cucharadita de sal. Si se desea, poner un poco de pimienta negra recién molida, al gusto. Incorporar el aceite y el calabacín. Agregar agua caliente en cantidad suficiente para hacer una masa firme. La cantidad depende de la humedad del calabacín, que aportará una gran cantidad de agua al pan, así que hay que ser muy prudente al añadir agua. Hacerlo a cucharadas, y comenzar añadiendo 3 o 4, y si se necesita mayor cantidad, añadirla en pequeñas cantidades, para no excedernos.

3. Amasar con la mano, y poner en una superficie enharinada. Amasar unos 10 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica. Poner nuevamente en el recipiente, cubrir con una película plástica de cocina levemente aceitada. Dejar en un lugar tibio hasta que duplique el tamaño.

4. Golpear con los nudillos la masa leudada, y amasar nuevamente. Dividir en 8 o 9 trozos, y con cada uno hacer una bola, pero sin apretar.

5. Engrasar levemente un molde desmontable de 25 cm de diámetro, y acomodar las bolas de masa. Poniendo una en el centro, y las otras alrededor de esta.

6. Pincelar con un poco de leche, y espolvorear con semillas de sésamo. Cubrir con un paño húmedo y dejar leudar en lugar templado hasta que doble el tamaño.

7. Introducir en un horno precalentado a 200 º. Hornear durante 35 o 40 minutos, depende de cada horno, hasta que esté la superficie dorada, y al golpear con los nudillos en la base del pan, suene a hueco. Dejar enfriar sobre rejilla y servir tan pronto como se pueda.

Ingredientes

Parmesano recién rallado y calabacín

Calabacín rallado

Masa lista para levar

Masa ya levada

Pan amasado

Boleado

Bolas colocadas en el molde

Segundo levado ya hecho

Pan ya levado y glaseado

Pan ya horneado

Detalle del pan