viernes, julio 20, 2007

MERMELADA DE MANGO, BAYAS DE ENEBRO Y GINEBRA




Esta mermelada sigue el procedo de elaboración semejante a otras de este blog.

Partimos de fruta en sazón, madura pero no blanda, para que su aroma sea el mejor. Los pelamos y abrimos la fruta para quitar el hueso, y troceamos en pequeños daditos la pulpa de la fruta.
Ponemos la fruta en daditos en una marmita o una cazuela en la que hacemos las mermeladas. Añadimos el azúcar que nos pide la receta. Yo azucaro poco mis mermeladas, sobre 3 kg de fruta limpia pongo 1250 g de azúcar, y en este caso he usado azúcar de caña integral, ya que su aroma y sabor es más intenso. Mezclamos bien la fruta y el azúcar y dejamos en reposo unas horas, o toda la noche si así nos vá mejor para la programación de nuestro trabajo. Si el tiempo es muy caluroso es mejor que el reposo se haga en la nevera, para evitar fermentaciones.
En el tiempo de reposo, el azúcar deshidrata parcialmente la fruta, con lo que se nos forma un almibar en el que se ha disualto el azúcar añadida, o al menos una buena parte de ella. Como no se necesita añadir líquido ponemos la marmita al fuego, y controlamos el primer hervor, ya que se suele producir una buena cantidad de espuma que además conviene retirar para la obtención de una mermelada de calidad. A la vez que espumamos, vamos moviendo con una cuchara de madera la mezcla, para disolver completamente el azúcar y también evitar que la fruta desborde la cazuela ayudada por la espuma formada. Añadimos el zumo de un limón.

Mantenemos la ebullición y el movimiento de la mermelada hasta que esta espese, cosa que se nos producirá sobre los 110 - 111 grados centígrados. Un poco antes de este momento, añadimos un par de cucharadas de bayas de enebro, un poco machacadas para que cedan su sabor. Si lo que queremos es retirarlas de la mermelada nos conviene ponerlas en una gasa o en un infusor. Dejarlas en ebullición con la mermelada al menos 5 minutos.

Casi al final de la cocción de nuestra mermelada, añadimos una copa generosa de ginebra, y lo dejamos hervir unos pocos minutos antes de retirar del fuego.

Si la mermelada la vamos a consumir en un tiempo inferior al mes, la podemos dejar en la nevera durante este tiempo, con la seguridad que no se nos va a alterar, pero si la queremos guardar por espacio de tiempo más largo, hemos de proceder a la estrilización de la mermelada, que haremos embotándola y esterilizando la mermelada como se ha descrito para otras mermeladas