Esta preciosidad ha nacido en mi terraza, y así la he fotografiado después del chaparrón que ha descargado sobre Bilbao.
PRECIOSO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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Este blog pretende, de una forma amable,compartir mi cocina con las personas que quieran curiosear un poco en ella, y en lo que ahi hago. Espero que sea de vuestro gusto.
Plato presentado, listo para comer.
Nota: En los platos "salados" en los que usamos como ingrediente leche de coco les combina muy bien el picante, así que si en casa les gusta, hay que usar el chile con alegría.
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Ya hecha y lista para su consumo. Huele deliciosamente, a la fragancia de la fruta, del azúcar que es extremadamente perfumado, y a la flor de lavanda. Y como he quitado las flores, para las personas que no han visto la etiqueta de la mermelada es muy dificil la identificación de los ingredientes.
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Esta mermelada la he hecho con melocotones de viña, amarillos, no demasiado maduros, pero muy fragantes (4 kg), azúcar amarillo de caña de la marca RAR, muy bueno, por cierto ( 1 kg), el zumo de un limón, dos cucharadas rasas de la mezcla de cuatro especias y una cucharada sopera de pectina de manzana dispersada en una cantidad adicional de azúcar.
El proceso, similar en muchas mermeladas, consiste en cortar la fruta en pequeños trocitos, después de pelarla y deshuesarla. Se le añade el azúcar, se mezcla todo, y se deja una noche en reposo en la nevera, con el fin de deshidratar un poco la fruta y de que se nos forme un almibar en el que la fruta se cocerá.
Sobre la media cocción, añadir el zumo de limón, y proseguir la evaporación del líquido, siempre a fuego lento y moviendo con la cuchara de vez en cuando, ya que no nos interesa que se nos peque la fruta a la cazuela, ya que eso daría mal sabor a nuestra mermelada.
Cuando ya la tengamos casi a punto, añadir la pectina de manzana, que habremos mezclado a conciencia con una cantidad de azúcar varias veces superior a la pectina. La añadimos cobre la superficie de la mermelada en forma de lluvia, y moviendo sin parar, con el fin de que no se nos forme una bola con la pectina, ya que de ser así no se puede deshacer. Y por último, añadir la mezcla de cuatro especias, homogeneizar y retirar del fuego.
Si queremos conservar todo o parte de la mermelada, pasarla bien caliente a frascos de vodrio esterilizados, y proceder a su hervido en la olla express. Sacarlos de la olla una vez despresurizada y dejarlos enfriar boca abajo.
Etiquetar y guardar.
La mezcla que uso de cuatro especias es un preparado hecho en Francia, y que consta de las siguientes especias:
. Canela, jengibre, nuez moscada, clavo y pimienta. Y ya sé que son cinco, pero pone "Mezcla de cuatro especias"
Botes esterilizados y etiquetados, listos para la despensa
Esta mermelada es muy simple de hacer, solo se necesita unas nectarinas buenas, maduras y bien fragantes. Yo he usado una caja de 4.7 Kg de nectarinas blancas, en el estado de maduración óptimo.
He lavado a conciencia la fruta, y la he pelado. Despues, con paciencia, las he deshuedado y cordado en pequeños daditos, como unos 5 mm de lado, más o menos, esto lleva bastante rato.
Cuando ya está la fruta troceada, le he añadido un kilo de azúcar blanquilla, y he mezclado todo bien con la cuchara. Tapo y dejo en reposo en la nevera una noche. El fin de esta maceración es conseguir que el azúcar nos deshidrate un poco la fruta, y así soporte la cocción sin romperse, con lo que nos quedaría un puré.
Por la mañana, después del reposo, veremos que hay una buena cantidad de líquido. Es el almibar que se nos ha formado con el agua que ha cedido la fruta y el azúcar, que se ha disuelto en el líquido. Sin más dilación, pasamos la marmita al fuego, y vamos calentando con suavidad y moviendo de vez en cuando. Cuando rompa a hervir, espumaremos la mermelada, añadiremos el zumo colado de un limón y dejaremos reducir el volumen bastante.
Mientras tanto, abrimos por la mitad 2 o 3 vainas de vainilla, según nuestro gusto y la inetensidad del sabor de la vainilla disponible. Raspamos las vainas, sacando las semillitas diminutas que contienen, y cuando ya el almíbar ha reducido bastante, se las añadimos a la mermelada, y también ponemos las vainas raspadas. Esta operación de añadir la vainilla la hacemos cuando ya está casi al punto, ya que no nos interesa que la especia nos hierva demasiado, su sabor y aroma es frágil y sútil y si la cocción es prolongada se nos perderá, que es lo que no nos interesa.
Cuando la temperatura de cocción alcance 104º ya está la mermelada lista. Pasamos a embotar la mermelada que queramos conservar, haciéndolo en frascos esterilizados, y según nuestra costumbre, esterilizamos según la conservación que queramos obtener.
Chocolate blanco, en este caso, cobertura Ivoire de Valrhona
Mezcla de mantequilla y cobertura negra ya mezclada.
Así queda el batido de los huevos y el azúcar glass










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